Revista electrónica, ISSN 0718-3658
Diciembre de 2023, Año XVI - Nº 58

Revista electrónica, ISSN 0718-3658
Diciembre de 2023, Año XVI - Nº 58

A LA MEMORIA DE UN AMIGO JURISTA Y AMBIENTALISTA

 

Juan Álvarez Ticuna
Investigador Independiente

Introducción.

En nuestro territorio andino ( aymara, quechua, likan antay, kolla, diaguita y otros) solemos encontrar a veces a personas foráneas, que al captar sensiblemente la realidad indígena, van descubriendo su propia vocación de servicio o razón de vida, es el caso de Don Fernando Dougnac Rodríguez, abogado experto en derechos de agua, que al cabo de algunos años defendiendo las aguas aymaras, se transformó en ambientalista.

Don Fernando Dougnac lamentablemente falleció el 09 de febrero de este año en Santiago de Chile. Era un hombre afable con la gente sencilla y tranquila, de voz calmada y baja, cuando conversaba con nosotros los dirigentes aymaras; pero enérgico cuando defendía la causa de los marginados y olvidados.

En las siguientes líneas, les presentamos un breve resumen de su infatigable labor por el mundo rural, campesino, urbano -marginal, y aymara.

El emblemático caso del Lago Chungará.

El primer caso de relevancia nacional e internacional que defendió fue en el año 1985, por el que se enfrentó jurídicamente al gobierno militar, que pretendía realizar un proyecto para la extracción de agua desde el lago Chungará destinada a labores de riego. Ese año, la Dirección de Aguas del Ministerio de Obras Públicas, solicitó una concesión para extraer caudal de este lago, ubicado a 4.520 metros de altura, y que forma parte del parque Lauca, una Reserva de la Biósfera de la Unesco. El objetivo era llevar el recurso hídrico hasta el Valle de Azapa para asegurar el regadío a través de un sistema de impulsión instalado en la ribera del Chungará.” [1], situación que prácticamente podría secar este gran reservorio.

Ese juicio después larga lucha jurídica, lo ganó nuestro amigo Fernando, lo que lo animó a seguir incursionando en la protección del medio ambiente , tal como lo recuerda en una entrevista:

  • Yo llegué al ambientalismo, primero a través del derecho de aguas. Me había especializado en esa área y don Godofredo Stuzin me preguntó si yo podía defender primero el caso del lago Chungará y entonces de ahí́, como eso fue exitoso, me empezaron a llamar para defender causas ambientales[2].

Desde ese momento (1985-1986) se forjó una relación de amistad y cooperación con las comunidades aymaras de Arica y Tarapacá, principalmente regularizando aguas ancestrales.

En el año 1985, con apoyo financiero del Obispado de Iquique,fue contratado por dirigentes de las comunidades aymaras de la Quebrada de Tarapacá, agrupados como COTALI ( nombre emblemático  de la organización), para asesorarlos en la defensa de las aguas de dicha quebrada, frente a una compañía minera trasnacional que buscaba explorar y explotar las agua del río Coscaya, cuya naciente está en las vertiente de Pampa Lirima. Dougnac recomendó sanear los títulos de propiedad de las tierras que ancestralmente ocupaban las 27 comunidades de la cuenca.[3]

También asesoró a los dirigentes de la comunidad aymara de Chuzmiza -Usmagama de la Región de Tarapacá, cuando éstos comenzaron a tener los primeros juicios  con la embotelladora Agua Mineral Chuzmiza, que había inscrito como suyos, los derechos de aguas que siempre fueron de esas comunidades.

Candidato por circunstancia.

En el 14 de diciembre de 1989, después de 17 años de dictadura, se realizó en Chile, la primera elección conjunta de Presidente, diputados y senadores,. En ese momento el movimiento indígena en el país se encontraba muy fortalecido. En esa coyuntura, se logró conformar en el país, un incipiente partido indigenista-ambientalista, llamado Partido de la Tierra y la Identidad -PTI-.

Para esa elección había que inscribir candidatos, tanto para diputados como para senadores. En las regiones del Norte Grande, sobre todo en el pueblo aymara, había una conciencia más madura, respecto a las demandas como pueblo, pero no así en la humildad de servicio, a tal punto que por la disputa del  caudillismo dirigencial, no hubo acuerdos de consenso, en nombrar candidatos a diputados de la lista, y tampoco a senadores ( habiendo dos cupos). Entonces, dada a esas circunstancia, se propuso a Fernando Dougnac para que representara a los adherentes aymaras, como candidato a senador. A este hecho se refiere Dougnac:

  • La verdad es que yo no pensaba ser candidato a nada y nosotros teníamos designadas a personas por los Aymara que iban ir por diputados y dos por senadores. Pero hay que haber vivido ese tiempo. De repente les bajó un miedo terrible a los dos que iban a ir de senadores, y a los de diputados también, y de repente nos encontramos que no teníamos candidatos. Y alguien dijo bueno y “porqué no va a usted”. Yo dije: -“es ridículo, yo soy Dougnac de origen francés, cómo voy a ir en representación de los Aymara”. – “No, no, no tiene que ir usted”. Y eso empezó́ a cundir, y el clamor popular hizo que yo fuera candidato a senador. Pero yo sabía que no tenía ninguna posibilidad de ser elegido[4].

La contaminación con residuos de plomo en Arica.

En 1984, la empresa Procesadora de Metales Ltda. (Promel) importó, desde Suecia, más de 20 mil toneladas de desechos tóxicos, entre los que había plomo, arsénico, cadmio, mercurio, cobre y zinc. La finalidad de la compra era extraer oro y plata de los desechos.—

  • (Los desechos )”venían rotulados como “inofensivos”, pero también con “no tocar”, “no consumir”, “no manipular”. Y el más importante: “no tóxico para la salud humana”. Pero era todo mentira —comentó Dougnac. En esos años, el cargamento llegó a Chile por el puerto de Arica y su ingreso lo autorizaron el Servicio de Aduanas y el Instituto de Salud Pública (ISP). La empresa Promel catalogó sus propios productos como “barros con contenidos metálicos” y firmó una declaración jurada que acreditaba que no eran tóxico[5]

En 1999, Fernando Dougnac ya había ganado cierto terreno en el círculo medioambiental. Tras su éxito con el caso del lago Chungará, su nombre se volvió más conocido en Arica y comenzó a salir en la prensa local. Esa popularidad ayudó a que un dirigente social de las poblaciones Cerro Chuño y Los Industriales se contactase con él.

Viajó hasta Arica a conocer a los afectados ubicados en el sito F – el sector contaminado -. La reunión se realizó al interior de un gimnasio del sector, donde escuchó las historias y síntomas de las personas: dolores de cabeza, vómitos, pérdida de cabello, desmayos, diarreas, mareos y erupciones en la piel. Incluso, algunas mujeres nunca más pudieron volver a quedar embarazadas, relataba el abogado.

En octubre de 1999, el abogado, en representación de cientos de familias, demandó a la empresa Promel y sus integrantes; al Servicio de Salud de Arica, al Instituto de Salud Pública y al Estado.

El 26 de mayo de 2005, el Tribunal de Arica dictaminó que no había pruebas suficientes para comprobar una de las demandas presentadas. El abogado recurrió a su última instancia: la Corte Suprema. Dos años después, la corte determinó que la empresa Promel y sus socios debían reparar el daño causado a las víctimas, junto con la destrucción de las casas cercanas al “Sitio F”. Ambas acciones nunca se concretaron. El Estado, por su parte, tuvo que indemnizar a 356 personas por un total de $2.848 millones de pesos. Es decir, 8 millones para cada uno.

  • “El Estado les pagó 8 millones de pesos a personas que se estaban muriendo de cáncer. El juicio demoró mucho tiempo y las enfermedades de ellos siguieron avanzando. Muchos murieron esperando una sentencia. Además, solo se acreditó a 356 personas como víctimas, pero eran muchas más. La descendencia de esas familias también es parte de los afectados”[6].

Fue pionero en la litigación de casos ambientales en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, representó al consejo de Ancianos de Rapa Nui, alegando en base a documentos históricos, que el territorio de Isla de Pascua es de la población nativa y no del Estado chileno, que solo administra su soberanía.

El abogado Fernando Dougnac, fue distinguido con el Premio Nacional de Medio Ambiente 2003, por las innumerables casos que llevó a su cargo en defensa de los grupos más vulnerables del país.

En materia de publicaciones relativas al contexto andino de nuestro país, escribió dos artículos de gran interés :La tenencia de la tierra en la Quebrada de Tarapacá y La Legislación Aplicable a los indígenas del Norte de Chile (1975)

Además, “fue profesor de las más importantes casas de estudio como la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Gabriela Mistral, Universidad Finis Terrae, Universidad del Desarrollo y Universidad Adolfo Ibáñez, entre otras, dictando las cátedras de Derecho Ambiental, Derecho Indígena y Derecho de Aguas”.[7]

Previendo que las afectaciones al medio ambiente se iba a hacer más habituales , creó en conjunto con otros profesionales,  en junio del año 1998, la ONG  Fiscalía del Medio Ambiente – FIMA-, donde ha dejado un legado de acciones jurídico-ambientalista, que  una nueva generación de juristas en derecho ambiental y especialistas medioambientales seguirá la senda iniciada por nuestro amigo don Fernando Dougnac Rodríguez.

BIBLIOGRAFIA:

DOUGNAC, Fernando “La Tenencia de la tierra en la Quebrada de Tarapacá” https://historiadelderecho.uchile.cl/index.php/RCHD/article/view/25671/27002

DOUGNAC, Fernando “La Legislación Aplicable a los indígenas del Norte de Chile” en Norte Grande, Inst. Geogr., Univ. Católica de Chile Vol. 1. Nºs. 3 – 4 marzo -.diciembre 1975 Santiago, Chile

EL MERCURIO, diario versión digital  18/02/23

EL MOSTRADOR, diario electrónico  09 de febrero de 2023.

FIMA , Revista Justicia ambiental 10 años. Entrevista de Ezio costa a Fernando Dougnac.

LA TERCERA .diario versión digital 02 de julio 2010

VAN KESSEL, Juan “La lucha por el agua de Tarapacá; la visión andina” Revista Chungará N° 14, septiembre, 1985, 141-155 Universidad de Tarapacá, Arica-Chile.

WERKGROEP “ Y es nuestra” película 1986.

Notas

[1] Diario la tercero 2 jul 2010 11:14 am

[2] Revista Justicia ambienta pp 43

[3] Esta información está documentada en la película Y es nuestra del año 1986 y también se encuentra en Van Kessel 1985.Chungará 14pp. 148

[4] Revista Justicia ambiental pp44

[5] Diario El Mercurio 18/02/2023

[6] El mercurio digital . https://digital.elmercurio.com/2023/02/18/RVSB/5F47QT2M/light?gt=040001

[7] El Mostrador 9 de febrero de 2023.

Contáctanos

IECTA, Instituto para el Estudio de la Cultura y Tecnología Andina – Museo San Miguel de Azapa Km. 12 – Arica, Chile – © 2023 Todos los derechos reservados